El hombre de la cámara (Dziga Vertov, 1929)

Posted on 15/09/2010

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Dziga Vertov es un cineasta de la vanguardia soviética y hermano de Mikhail y Boris Kaufman. En 1922 funda el movimiento kinoki (cine-ojo) a través del cual empieza a realizar sus kino-pravda (cine-verdad), una serie de noticiarios con los cuales pretendía captar la vida en la Unión Soviética. La finalidad de Vertov con los kino-pravda era mostrar la realidad tal cual es, premisa que luego tomaría el cinéma vérité, sin ningún velo que se interponga entre los hechos y el espectador . Vertov creía firmemente en la cámara como una herramienta de verdad, creía en “usar la cámara como para explorar el caos de los fenómenos visuales que llenan el universo” y así mismo la veía de la siguiente manera: “Soy un ojo fílmico, soy un ojo mecánico que os muestra el mundo solamente como yo puedo verlo”.

Dentro de ésta vertiente es que Vertov junto con su esposa, Elisaveta Svilova (considerada la mejor editora de Moscú) y con su hermano Mikhail en cámara, realiza su considerado mejor trabajo: El hombre de la cámara. La película explora las posibilidades del cine como tal, separándose del teatro y la literatura. Es un ensayo cinematográfico en el que nos muestra las reglas de la gramática, la técnica y el formalismo que influiría a un gran número de cineastas, entre ellos a Godard. Vertov crea una técnica de montaje con la que pretende llegar a todo público sin importar su nacionalidad, sin embargo, el cine que realiza es muy cerebral. “El hombre de la cámara” habla de muchas cosas, pero al contrario de su idea de un cine universal, es inaccesible para la gran mayoría.

Realizaré a continuación el análisis de dos pequeños fragmentos de la siguiente secuencia de “El hombre de la cámara”.

En el fragmento que inicia al minuto con 29 segundos Vertov nos acerca a la noción del kinoki mediante la diferentes formas de captar a la “vida tomada desprevenida”. En un primer acercamiento las escenas de la chica vistiéndose nos pueden parecer una invasión de la privacidad pero cuando  descubrimos que la chica es Svilova, la “vida tomada desprevenida” adquiere otro significado, la filmación es un acuerdo, la cámara tiene el derecho de estar ahí, además es una muestra de la falta de vergüenza que una mujer trabajadora que sirve al pueblo soviético debe tener. Después llega el despertar, la cámara del título de la película se alista para salir a las calles, los vagos y borrachos también empiezan a despertar y Vertov en un errático movimiento de cámara nos enseña el equivocado punto de vista que éstos personajes tienen. La siguiente secuencia utiliza a Svilova y a la ciudad para hacer una comparación bastante literal. Svilova se limpia y de igual forma la ciudad es limpiada, no sólo en el significado literal sino que también es purgada de los miembros del NEP y las viejas narrativas burguesas. Hace igualmente una analogía entre el ojo humano, las persianas y el diafragma de la cámara. Vertov nos advierte que debemos de ser observadores, al reusar imágenes y dotarles de un significado retrospectivo nos dice que por más confusas que parezcan las imágenes, si  ponemos atención lograremos descubrir su significado.

En el fragmento que inicia con una chimenea y su columna de humo al minuto 6:10 Vertov nos muestra a todos aquellos trabajadores que hacen posible que la ciudad funcione. Al tomar la columna de humo nos hace preguntarnos de dónde viene y él mismo nos da la respuesta, no viene de la nada sino de la gente que trabaja en las minas de carbón para darle energía a la ciudad. Vertov hace un homenaje a todos los que dotan de electricidad, vestido y hacen posible el transporte de las miles de personas que habitan la ciudad.

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