The War Game (Peter Watkins, 1965)

Posted on 30/10/2010

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Una película más de Peter Watkins en la que los cuestionamientos sobre su capacidad documental surgen de inmediato, cuestionamientos que en este caso en particular no nos interesan. Nos concentraremos más bien por ahora en como logra que tales cuestionamientos surjan. “The War Game” nos presenta lo que sucedería si la bomba atómica cayera en Inglaterra, llevándonos por cada etapa desde los momentos previos al ataque, la caída y las condiciones inmediatas y posteriores a la explosión. Watkins utiliza técnicas formales de reportaje para dar una sensación más real de lo que acontece frente a la cámara. No se concentra mucho en las cuestiones visuales ni en efectos especiales espectaculares, lo hace en los objetos y en la vida cotidiana de las personas y como éstos se modifican a partir de la bomba.

Nuevamente el tema de la actuación es interesante y ayuda a potenciar la confusión entre documental y ficción. Los actores se comportan de manera naturalista parece que Watkins nuevamente realizó un simulacro de la situación in-situ mientras se realizaba la película. Las actuaciones en general son buenas y el movimiento de cámara junto con la caracterización y el uso del blanco y negro ayudan a su realismo. Sin embargo, a mi modo de ver el método de dirección de actores de Watkins todavía no termina por cuajar en esta película. Existen 2 momentos que Watkins repite  y que para mi expulsan al espectador del realismo que la película construye de manera eficaz en el resto de los momentos. Es muy difícil manejar de manera creíble una actuación de locura, constantemente se tiende a caer en la exageración y éste caso no es diferente. La mujer que pueden ver en el fragmento de abajo se pasa por mucho de una actuación naturalista y los gestos de dolor de los niños son en mi opinión muy inverosímiles.

Tal vez sus actuaciones puedan estar basadas en gestos reales de personas reales pero eso en una película termina no importando, lo que importa es lo que podemos observar y lo que observamos son gestos y movimientos que en lo particular me parecen hasta caricaturescos. Ambos momentos no suman ni 2 minutos pero el tiempo que tienen en pantalla es suficiente como para no permitirme regresar  al mundo realista de la película en un buen rato. El momento que escoge Watkins para repetir estas malas actuaciones es el más inadecuado, el final. Si las actuaciones hubieran sido buenas ese momento hubiera sido el ideal para finalizar pero no lo son y aunque la película me parece muy buena al final me queda un poco de amargura en la boca.

 

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